el maestro le dice a su discípulo: - acércate y pregúntale si necesitan ayuda. El discípulo conversa con el hombre (quien parecía el padre de la familia) -estamos alejados, no se ve demasiada posibilidades de trabajo, ¿cómo subsisten en este lugar? El hombre lo mira y tranquilamente responde: es verdad. Gracias a nuestra vaquita que nos da leche, con ella hacemos mantequilla, queso y algo de leche vendemos, con ese dinero compramos otros alimentos, así sobrevivimos.
El discípulo vuelve y se lo relata al maestro....quien empieza a caminar alejándose del lugar, el discípulo le dice maestro ¿cómo los ayudaremos? el maestro responde - empuja su vaquita por el barranco... el discípulo con un gesto desgarrador le dice - ¡pero maestro es su única subsistencia! como percibió el silencio absoluto de su maestro...volvió y empujo la vaquita... pero siempre recordó esto, se preguntaba que será de esta familia sin su vaca-único sustento- su vida estaba cargada de culpa por lo que había hecho...así que decidió volver para contar la verdad a aquella familia.
Al llegar le costó reconocer el lugar observó una familia muy alegre organizando las tareas de su casa, triste pensó, ¿qué será de ellos? seguramente tuvieron que vender su terreno para sobrevivir.
se acerca y le pregunta al hombre -si conoció a quienes vivían allí...para su sorpresa el hombre respondió: siempre hemos vivido aquí. Así es que les pregunta ¿cómo mejoraron tanto este lugar? Hace algunos años teníamos una vaquita que nos ayudaba subsistir...pero un día desapareció. Esto hizo que tuviéramos que hacer otras cosas, descubrimos habilidades que no sabíamos que teníamos, así pudimos mejorar nuestras vidas.
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